Nada, pero en ese punto insignificante que es Vetusta, se ignoran las grandes leyes que rigen los astros del cielo, las olas del mar, el fuego bajo la tierra y la savia de las plantas.

Nada, pero en ese punto insignificante que es Vetusta, se ignoran las grandes leyes que rigen los astros del cielo, las olas del mar, el fuego bajo la tierra y la savia de las plantas.