En un rincón de esta primavera, con mis torpes manos de aprendiz de jardinero, aderezo las plantas como esa mujer se perfila los labios para gustarse y gustar. Y yo no sé si es la misma primavera siempre.

En un rincón de esta primavera, con mis torpes manos de aprendiz de jardinero, aderezo las plantas como esa mujer se perfila los labios para gustarse y gustar. Y yo no sé si es la misma primavera siempre.