España asiste desde hace dos décadas a la gran paradoja de la conciliación. Mientras el uso de guarderías se ha estancado entre los trabajadores, el recurso a las escuelas infantiles por parte de las familias en paro se ha duplicado.
España asiste desde hace dos décadas a la gran paradoja de la conciliación. Mientras el uso de guarderías se ha estancado entre los trabajadores, el recurso a las escuelas infantiles por parte de las familias en paro se ha duplicado.