Dios no se va de vacaciones. Por eso, la céntrica capilla sevillana de San Onofre ofrece durante los 365 días del año, también en los meses de verano, un espacio de oración ante el Santísimo Sacramento, de forma ininterrumpida, día y noche.

Dios no se va de vacaciones. Por eso, la céntrica capilla sevillana de San Onofre ofrece durante los 365 días del año, también en los meses de verano, un espacio de oración ante el Santísimo Sacramento, de forma ininterrumpida, día y noche.