Todos los años, mi familia y yo, nos íbamos a veranear, a una casita que mis padres tenían en un pueblo costero. Mi padre conducía un vehículo muy pequeño, Seat 600, dónde íbamos los cinco, y, ademas: varias maletas con ropa y sábanas, toallas, las bicicletas, la sombrilla, la mesa y sillas de la...