Cuando hagas algo noble y hermoso y nadie se dé cuenta, no te entristezcas. Pues el sol, cada mañana, es un espectáculo hermoso y, sin embargo, la mayor parte del público sigue durmiendo.

Cuando hagas algo noble y hermoso y nadie se dé cuenta, no te entristezcas. Pues el sol, cada mañana, es un espectáculo hermoso y, sin embargo, la mayor parte del público sigue durmiendo.