Múltiples investigaciones han concluido que un sueño profundo y reparador aumenta los niveles de la hormona del crecimiento, lo que contribuye al desarrollo de músculos y huesos fuertes y a la quema de grasa.

Múltiples investigaciones han concluido que un sueño profundo y reparador aumenta los niveles de la hormona del crecimiento, lo que contribuye al desarrollo de músculos y huesos fuertes y a la quema de grasa.