Cuando la contemplo trepando por la pared encalada siento como si estuviera tanteando el mundo con sus dedos minúsculos. El cable, que alguien colocó de guía a su lado, asciende recto como un río que ya conociera que su destino es el cielo.

Cuando la contemplo trepando por la pared encalada siento como si estuviera tanteando el mundo con sus dedos minúsculos. El cable, que alguien colocó de guía a su lado, asciende recto como un río que ya conociera que su destino es el cielo.