Hoy terminé el día con el cuerpo pidiéndome tregua, la cabeza a punto de fundirse y el corazón… bueno, el corazón intentando no salir corriendo. Un día de esos en los que todo pesa más de la cuenta.

Hoy terminé el día con el cuerpo pidiéndome tregua, la cabeza a punto de fundirse y el corazón… bueno, el corazón intentando no salir corriendo. Un día de esos en los que todo pesa más de la cuenta.