Hay pocas cosas más desagradables que acercarse al coche por la mañana y descubrir que uno o varios perros han decidido utilizar los neumáticos como su particular tablón de anuncios.

Hay pocas cosas más desagradables que acercarse al coche por la mañana y descubrir que uno o varios perros han decidido utilizar los neumáticos como su particular tablón de anuncios.