En Corcira las palabras se usaron como arma. Lo cuenta Tucídides en el libro III de su Historia, al detenerse en uno de los episodios más inquietantes de la Guerra del Peloponeso.
En Corcira las palabras se usaron como arma. Lo cuenta Tucídides en el libro III de su Historia, al detenerse en uno de los episodios más inquietantes de la Guerra del Peloponeso.