Una metrópoli que a pesar de ser la capital de un país que NO clasíficó al mundial de fútbol, respira mucho interés en sus calles, quiosqueros y locales donde tienen sintonizados los canales a las hora de partidos y los inmigrantes vibran.

Una metrópoli que a pesar de ser la capital de un país que NO clasíficó al mundial de fútbol, respira mucho interés en sus calles, quiosqueros y locales donde tienen sintonizados los canales a las hora de partidos y los inmigrantes vibran.