Decir "yo te respeto" se ha convertido en una de las frases más utilizadas de nuestro tiempo. El problema es que, demasiadas veces, funciona como un disfraz elegante para ocultar justo lo contrario.

Decir "yo te respeto" se ha convertido en una de las frases más utilizadas de nuestro tiempo. El problema es que, demasiadas veces, funciona como un disfraz elegante para ocultar justo lo contrario.