Como los buenos perros que, olvidados durante todo el día, nos da reparo acercarnos a ellos para acariciarlos solo cuando a nosotros nos va bien... Pero que en cuanto lo hacemos, ellos mueven rítmicamente su cola, descargándonos de toda culpa.

Como los buenos perros que, olvidados durante todo el día, nos da reparo acercarnos a ellos para acariciarlos solo cuando a nosotros nos va bien... Pero que en cuanto lo hacemos, ellos mueven rítmicamente su cola, descargándonos de toda culpa.