El museo del Wadsworth Atheneum de Hartford (EE UU) conserva una de las joyas de la pintura española barroca, el San Serapio que pintó Francisco de Zurbarán en 1628. A modo de trampantojo, un gran hábito blanco ocupa buena parte de la composición.

El museo del Wadsworth Atheneum de Hartford (EE UU) conserva una de las joyas de la pintura española barroca, el San Serapio que pintó Francisco de Zurbarán en 1628. A modo de trampantojo, un gran hábito blanco ocupa buena parte de la composición.