España ya tiene una referencia clara donde antes había un vacío: los neumáticos de vehículos pesados deberán contar con una profundidad mínima de un milímetro en sus “ranuras principales”.

España ya tiene una referencia clara donde antes había un vacío: los neumáticos de vehículos pesados deberán contar con una profundidad mínima de un milímetro en sus “ranuras principales”.