Hay algo casi arqueológico en volver a mirar El Diablo viste a la moda como si fuera un documental de época. No por la moda, sino por la manera en que se ejercía el poder.

Hay algo casi arqueológico en volver a mirar El Diablo viste a la moda como si fuera un documental de época. No por la moda, sino por la manera en que se ejercía el poder.