Escribir es adentrarse en un viaje iniciático. Pero ese camino no lo recorremos en solitario: los mitos griegos iluminan el laberinto en el que entramos cada vez que nos sentamos ante la página en blanco.
Escribir es adentrarse en un viaje iniciático. Pero ese camino no lo recorremos en solitario: los mitos griegos iluminan el laberinto en el que entramos cada vez que nos sentamos ante la página en blanco.