La guardia civil Laura Cruz -despedida ayer en Llanes en un multitudinario y sentido funeral- y su agresor, Dámaso Fernández, también agente del Cuerpo, nunca estuvieron casados.

La guardia civil Laura Cruz -despedida ayer en Llanes en un multitudinario y sentido funeral- y su agresor, Dámaso Fernández, también agente del Cuerpo, nunca estuvieron casados.