Las olas de calor estivales transforman las calles en auténticos hornos urbanos. Para quienes se desplazan sobre dos ruedas, el termómetro plantea un desafío diario especialmente doloroso.

Las olas de calor estivales transforman las calles en auténticos hornos urbanos. Para quienes se desplazan sobre dos ruedas, el termómetro plantea un desafío diario especialmente doloroso.