Durante algunos meses parecía que Die Linke, impulsada por su desarrollo espontáneo, había emprendido el camino correcto. La solidaridad con Palestina pasó a ser –después de décadas de desgarramiento interno– una posición consolidada en su seno.

Durante algunos meses parecía que Die Linke, impulsada por su desarrollo espontáneo, había emprendido el camino correcto. La solidaridad con Palestina pasó a ser –después de décadas de desgarramiento interno– una posición consolidada en su seno.