Las iglesias, aún más las catedrales, tienen ese don del que careen todos los demás edificios, salvo tal vez los museos o las bibliotecas. La luz es la negación de la sombra o al revés.

Las iglesias, aún más las catedrales, tienen ese don del que careen todos los demás edificios, salvo tal vez los museos o las bibliotecas. La luz es la negación de la sombra o al revés.