No existe un único wedge mule. Aunque la traducción remite a un zapato de cuña destalonado, la silueta, que regresa con fuerza tras haber sido uno de los grandes símbolos del maximalismo de los 2000, se abre a un sinfín de reinterpretaciones.

No existe un único wedge mule. Aunque la traducción remite a un zapato de cuña destalonado, la silueta, que regresa con fuerza tras haber sido uno de los grandes símbolos del maximalismo de los 2000, se abre a un sinfín de reinterpretaciones.