La derogación de las circulares 781, 782 y 202 de la Superintendencia de Educación se ha presentado como un ajuste técnico, pero sus efectos distan de ser neutros.
La derogación de las circulares 781, 782 y 202 de la Superintendencia de Educación se ha presentado como un ajuste técnico, pero sus efectos distan de ser neutros.