Dicen que de tal palo, tal astilla.Los que pasáis por aquí de vez en cuando ya sabéis que tengo cierta afición a aporrear el teclado. Sí, hablo de esa famosa novela mía que se vende a la misma velocidad que las obras de la Sagrada Familia y que, con un poco de suerte, acabará siendo un éxito...
