A partir de los 40, el cuerpo empieza a cambiar de manera sutil, pero poderosa: fluctuaciones hormonales, metabolismo más lento, mayor retención de líquidos… y esa sensación de cansancio que parece instalarse sin avisar.

A partir de los 40, el cuerpo empieza a cambiar de manera sutil, pero poderosa: fluctuaciones hormonales, metabolismo más lento, mayor retención de líquidos… y esa sensación de cansancio que parece instalarse sin avisar.