Derrapar es una técnica de conducción muy vistosa, pero que cuesta dominar. Eso sí, una vez se consigue, es un auténtico espectáculo que, además, es bastante proclive a conseguir récords con ella.
Derrapar es una técnica de conducción muy vistosa, pero que cuesta dominar. Eso sí, una vez se consigue, es un auténtico espectáculo que, además, es bastante proclive a conseguir récords con ella.