La tarde del Viernes Santo, Linares volvió a detenerse ante el sonido inconfundible de los trompeteros de la Expiración para vestirse de respeto, luto y Esperanza.

La tarde del Viernes Santo, Linares volvió a detenerse ante el sonido inconfundible de los trompeteros de la Expiración para vestirse de respeto, luto y Esperanza.