Hace una semana me encontré con Manuel Merchán en una esquina de una página de periódico. Era un eterno inevitable, olvidado y habitual personaje navideño: el mendigo que se lleva el temporal de nieve.
Hace una semana me encontré con Manuel Merchán en una esquina de una página de periódico. Era un eterno inevitable, olvidado y habitual personaje navideño: el mendigo que se lleva el temporal de nieve.