Un niño puede leer un libro de principio a fin sin haber comprendido realmente lo que leyó. Durante mucho tiempo hemos confundido esa habilidad con el verdadero acto de leer.
Un niño puede leer un libro de principio a fin sin haber comprendido realmente lo que leyó. Durante mucho tiempo hemos confundido esa habilidad con el verdadero acto de leer.