Hay un momento impreciso en la vida en el que uno empieza a tener miedo de caerse. Se da cuenta de que ya no baja tan rápido las escaleras, pero no recuerda desde cuándo sigue con la mano la baranda, aunque todavía no se apoye en ella.

Hay un momento impreciso en la vida en el que uno empieza a tener miedo de caerse. Se da cuenta de que ya no baja tan rápido las escaleras, pero no recuerda desde cuándo sigue con la mano la baranda, aunque todavía no se apoye en ella.