Qué maravilla el bonito (o el atún, no soy muy purista en la distinción de estos peces aparte del tamaño), ese auténtico solomillo del mar, en todas sus preparaciones.
Qué maravilla el bonito (o el atún, no soy muy purista en la distinción de estos peces aparte del tamaño), ese auténtico solomillo del mar, en todas sus preparaciones.