El viernes de Primavera Sound pudo desarrollarse con total normalidad: no cayó una gota ni hubo rachas fuertes de viento. Lo del jueves de repente parecía un espejismo, o una pesadilla que no había pasado realmente.

El viernes de Primavera Sound pudo desarrollarse con total normalidad: no cayó una gota ni hubo rachas fuertes de viento. Lo del jueves de repente parecía un espejismo, o una pesadilla que no había pasado realmente.