Según la Ciencia Cristiana, la humanidad y el universo son entes espirituales, no materiales; la verdad y el bien son reales; la falsedad y el mal son irreales; y todo lo anterior es demostrable a través de la oración.
Según la Ciencia Cristiana, la humanidad y el universo son entes espirituales, no materiales; la verdad y el bien son reales; la falsedad y el mal son irreales; y todo lo anterior es demostrable a través de la oración.