—Lo siento —le dijo el editor—, pero acabamos de cerrar un contrato para publicar un libro con mil dieciocho cuentos.—¿Todos del mismo autor? —preguntó el escritor.—Oh, sí.
—Lo siento —le dijo el editor—, pero acabamos de cerrar un contrato para publicar un libro con mil dieciocho cuentos.—¿Todos del mismo autor? —preguntó el escritor.—Oh, sí.