Como están disparando cerca y ya se me va acortando el futuro, dada mi pila de años, empiezan a asaltarme dos dudas cuando, en la calma de alguna medianoche, me siento a pensar medio en serio: Duda 1: ¿Me pongo a llorar por el mundo que hoy ven mis ojos, o me pongo a reír porque, quizá, en no...